Capítulo 176

La mañana llegó como una broma cruel.

  El sol se filtraba por las ventanas en cálidos y dorados haces de luz, pintando el suelo, pero ninguno de esos rayos la tocaba. Raven seguía acostada en la cama del hospital, inmóvil. Sin respirar.

  No—estaba respirando. Me lo repetía una y otra vez. Las má...

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