Capítulo 19

—¡No me importa, lo quiero!— gruñí al curandero mientras mis entrañas ardían de ira y frustración.

—Pero Su Majestad, su lobo es muy fuerte, esta medicina no le hace ni cosquillas. Si fuera cualquier otro lobo, podría calmarlo por un largo período, pero no a su lobo.

—¡Entonces haz algo! ¡Hazla má...

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