Capítulo 32

Corrí en la noche silenciosa, mis patas cavando en la tierra mientras avanzaba. Mi lobo había estado inquieto y sabía que no tenía otra opción más que salir a correr.

  Necesitaba aliviarla de la ira y el estrés acumulados, y con el calor, sabía que era solo cuestión de tiempo antes de que se transf...

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