Capítulo 56

Me encontraba en el balcón, observándolos mientras mis manos se aferraban con fuerza a la barandilla hasta que se pusieron blancas. Mi pecho hervía de ira, mis ojos llenos de fuego y estaba listo para quemarlos.

  ¿Por qué diablos siempre intenta llamar la atención de cualquier hombre como una puta ...

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