Capítulo 61

Adriana se tensó a mi lado cuando todo el salón quedó en silencio, mirando a la mujer que descendía las escaleras.

—Parecía una maldita diosa que decidió bendecir al mundo con su presencia.

Todas las miradas estaban sobre ella y sentí que apretaba la mandíbula, mientras Adriana me sujetaba la mano...

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