Capítulo 86

La quietud en la habitación era ensordecedora mientras avanzaba más en la cámara oculta. La tenue luz de la luna apenas iluminaba el oscuro espacio, proyectando sombras que parecían susurrar secretos propios. Mi corazón latía con fuerza en mi pecho, pero mi curiosidad—cruda, desesperada—era más fuer...

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