Capítulo 150

Punto de vista de Amara

Porque todavía no te he probado, ¡Dios mío! Se me apretaban los muslos cada vez que recordaba esas palabras suyas, y parecían ser las únicas que se me quedaban pegadas en la cabeza desde que las dijo.

Me moví con discreción sobre la cama, intentando aliviar el ardor entre l...

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