58. Epílogo

Tres meses después

Nero

—Él causará problemas, ese hijo mimado tuyo —gruñí después de que el guardaespaldas de Emilian informara que una vez más el chico jugaba con fuego al decidir que estaba bien seguir los pasos de Tessa y jugar a ser asesino para uno de los miembros de la pandilla local.

—Oh,...

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