Capítulo 42 Detente

Cuando Maximiliano volvió con dos platos de frutas picadas, Tanying ya había acabado su cereal, por lo que le sirvió la fruta quitando el vacío, y sentándose él a desayunar también. 

—¿Porque estamos aquí? —Preguntó Tanying, viendo caer el agua cristalina de la cascada desde la habitación principal...

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