Capítulo 29 Terca y mal hablada

Al recordar aquella situación humillante la frustración de Tanying aumentó, sus cuerdas vocales ya le dolían ya que no había hecho más que gritar y golpear la puerta desde que se había levantado. Aun así, solo había pasado una sirvienta a dejarle el desayuno con un par de guardaespaldas que no le pe...

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