Capítulo 7 Sonrisa deslumbrante

Tanying era una estudiante de finanzas, economía y administración de la universidad privada de Columbia de la Ciudad de New York. Había más de doscientos matriculados en su clase. Todos eran hijos de familias con buen estatus económico, mientras que algunos habían logrado ingresar mediante sus esfuerzos ganando becas.

La Universidad privada de Columbia de la ciudad New York, estaba entre las dos mejores universidades a nivel nacional. Mucha figura pública, como estrellas reconocidas se habían graduado en aquella institución. No era de extrañar que hubiera una larga fila de personas esperando inscribirse en esa universidad. Sin embargo, Tanying también era hija de unos de los empresarios más reconocido en el mundo de los negocios.

Cuando por fin sonó el timbre, el profesor finalmente abandonó la sala, las clases se habían terminado oficialmente.  Apenas el profesor cruzó la puerta, los amigos de Tanying se acercaron a ella y comenzaron a hablar al respecto de lo que había pasado la noche anterior en la fiesta de cumpleaños, por lo que paso después que Maximiliano Cash la había arrastrado fuera de la sala privada, ya que nadie supo más de Tanying.

Además, la mitad de los que estaban peleando habían terminado en la estación de policía, por lo que no tuvieron tiempo de comunicarse con ella y cuando llegó a la universidad comenzaron las clases. Todos tenían curiosidad de como Tanying había escapado de las garras de Maximiliano Cash.

Karen fue la primera en hablar —¿Tang, ¿cómo lograste escapar del bombón de Maxi?

—¿Bombón? ¡Vaya! Karen, al parecer no te bastó estar en la estación de policía un par de horas por culpa de tu bombón de mierda

—Soltó sarcásticamente Jixon quien era otros de los mejores amigos de Tanying y había estado en el baño cuando todo el rebulicio comenzó.

—¡¿Estación de policía?! —Exclamó Tanying con evidente sorpresa, porque no tenía ni la más remota idea que sus amigos habían estado en una estación de policía.

—¡Oye! ¿Pero qué dices? —Se quejó Karen ignorando la reacción de Tanying, mientras golpeaba la espalda de Jixon —. ¡Estás hablando de nada más y nada menos que del Papi chulo de Maxi! —Frunció sus labios. Mientras los demás no evitaron reír a carcajadas, ya que para Karen no había chico que no le pareciera irresistible después de que tuviera un rostro bonito, sus malas acciones no eran tomadas en cuenta por su parte.

—Todo terminó hecho un desastre Tang, después de que un montón de gorilas no permitieran que saliéramos a auxiliarte de las garras del Cash. Jeremy se encargó de pagar las enormes facturas de los daños que fueron ocasionados en la sala, con el dinero que teníamos guardado todos para emergencias, sin contar lo que tuvo que pagar en la estación de policía para que nos dejaran libre y no llamaran a nuestros padres, porque en caso contrario, nos hubiéramos metidos en serios problemas. Sin embargo, no pudimos encontrarte en ninguna parte del club por lo que temimos lo peor —Habló Emily con, aplacando las risas de los demás.

—Si Tang, ¿Qué paso contigo? Te estuvimos marcando a tu móvil muchas veces, pero nos mandaba a buzón, poco nos falta llamar a tu padre para que te rescatara de las garras de Maximiliano Cash —Concluyó Jeremy.

Los rasgos faciales del chico detonaban preocupación. Tanying miró con horror a Jeremy y al mismo tiempo agradeció a dios que no había llamado a su padre, ya que, si hubiera sido así, estaría declarándose en quiebra total. Estaba segura qué su procreador hubiera bloqueado todas sus cuentas bancarias, como tarjetas, dejándola con los dólares contados para lo necesario, y ese era el mayor temor de la chica, un recorte mensual más pequeño de lo que ya era.

—¡Madre mía, Jeremy! Gracias a dios y no llamaste al viejo —dijo soltando la tensión de sus hombros que había retenido en pensar que su padre se hubiera enterado de aquel lío.

—Sabía que no era una buena opción, por eso la descarté, aún con toda la ansiedad que sentía de no saber de ti, solo procura dar una señal de vida la próxima vez cuando nos metamos en problema con un pez gordo —Recalcó Jeremy sentándose en el escritorio.

—Jeremy tiene razón Tang, la próxima procura de no alterarnos a tal punto que nos quiera dar un infarto de los nervios al no saber nada de ti —Pidió Karen con cierto resentimiento, al sentir sus parpados pesados por no haber dormido absolutamente nada, por estar preocupada por su amiga.

—Después de todo fue la mejor fiesta de cumpleaños que hemos organizado en esta última década —murmuró con malicia Emily, al recordar como sometieron a aquellos gorilas entre todos —. Mi parte favorita fue cuando les lanzamos todos los pasteles a esos idiotas —Confesó para luego soltar una sonora carcajada diabólica.

—Gracias por no armar lío en mi fiesta de cumpleaños —Soltó sarcásticamente Karen, rodando los ojos.

—Karen a veces pienso que eres tan anticuada como Jixon. ¿No será que eres una hija perdida de la familia Black y realmente no eres parte de la familia White?—Bromeo con inocencia Emily, sin tener ni la mínima intención de enojar a nadie. Sin embargo, Karen le lanzó una mirada amenazante. Jixon tampoco se quedó atrás porque también le lanzó una mirada fría.

—De eso hablo — Expresó Emily apuntándolos a ambos con su dedo índice —, incluso tienen la misma reacción —Se rió —. Lo único que no heredaste es sus estupendos genes de inteligencia, ya que eres tan poco inteligente, bueno, aunque tambien...

—¡EMILY SORNI! —Gritó de repente enfurecida Karen, interrumpiendo el mal chiste de su amiga —. Es imposible y una tontería cada palabra que has dicho, por qué los miembros de la familia White, nos diferenciamos por el cabello rojo natural, en otras palabras, es imposible que sea una hija perdida de los Black, así que no vuelvas a decir tal barbaridad.

Emily sonrió como una niña pequeña —¡Oh! Está bien, está bien —dijo alzando sus manos en el aire en son de paz, a lo que Karen y Jixon soltaron un suspiro.

—¿Pero, no debería ser Red su apellido por tener cabello rojo, en vez de White, que es blanco en español?

La respiración de Karen se distorsionó en esos momentos, solo quería cortar la lengua de Emily, para que no se la pasara hablando idioteces que le causara simplemente molestia.

Al ver que el ambiente se estaba volviendo pesado entre las chicas, Tanying decidió intervenir antes de que se volviera complicada la situación. Al recordar que tenía que ir por unas cosas al centro comercial, con la esperanza de apagar la discusión que estaba a punto de formarse, Tanying hablo.

—Oigan, acabo de recordar que hoy llegaron nuevas marcas de accesorios de lujo para ambos sexos en el centro comercial que queda cerca de la universidad ¿Quieren venir? —De pie, mientras se habría paso hacia Emily, sus amigos mostraron una gran sonrisa deslumbrante.

—¡Claro que queremos! —Exclamaron todos al mismo tiempo felizmente, ya que muy adentro de ellos sabían que Tanying pagaría todo.

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