Capítulo 8 Gata callejera

—¿Quieres hablar conmigo? —

Antes de entrar a la mansión Cash, Maximiliano se había visto obligado en ir a la Mansión. Como Él había desviado y bloqueado tanto los mensajes y llamada de su abuelo, su asistente recibió un mensaje de texto del anciano de su abuelo, especificándole que, si no iba, no le temblaría la mano en arruinar la carrera y vida de aquella mujer ordinaria. 

Antes del que el joven pudiera tomar asiento, el viejo Damon hablo con cierto enojó.

—No permitiré, que una mujer tan ordinaria y huérfana, forme parte de esta familia, así que es mejor que te olvides de aquella idea absurda. Qué vergüenza que hagas estupideces por esa mujer, tanto que estás dispuesto a deshacer la alianza familiar con los Dómale Dapane que tanto me costó hacer para el futuro de esta familia “Tu futuro”, debí de deshacerme de ella años atrás cuando me imploraste que la acogiéramos.

El viejo Damon, pensaba que Maximiliano, aunque sintiera cualquier tipo de apego hacia aquella mujer, tenía que apartarse de ella, olvidarla y casarse con la hija de los Dómale, que consideraba una gran oportunidad para incrementar el poder que ya ejercían los Cash en el mundo de los negocios, por otro lado, no había mujer más digna para ser la esposa de su nieto y también para ser la madre de sus futuros bisnietos. 

Maximiliano estaba a punto de sentarse cuando el anciano Damon habló. Pero se detuvo y se enderezó escuchando al anciano.

—¿No sé qué diablos te pasa? … De otro modo jamás me hubieras implorado por alguien que no tuviera importancia para ti, pero jamás creí que esto sobrepasara los límites, desde un principio hice de la vista gorda por el hecho de eras un adolescente hormonal como cualquier otro…..

—No te atrevas a lastimarla, siquiera a poner un dedo encima —Habló por primera vez Maximiliano interrumpiendo a su abuelo.

—Claro que no lo haré, siempre y cuando no arruines la alianza entre ambas familias que tanto me costó cerrar. Las cosas seguirán su rumbo, nadie tendrá que salir lastimado mientras se escoja la fecha de la boda cuánto antes —El anciano Damon conocía perfectamente a su nieto, sabía lo obstinado que era, y si no hacía algo para que la boda se celebrara lo más pronto posible para asegurar el futuro próspero de la familia Cash, temía que la reputación de la familia cayera muy bajo. Tenía un perfil demasiado alto para que su nieto cayera, con una simple actriz huérfana hija de la servidumbre de su casa —. Si no lo puedes hacer tú, yo me haré cargo de escoger la fecha de la boda.

—¿Tú?, ¿Escoger fecha? - dijo con desagrado

—Así es. No permitiré que arruines tu futuro —Dejó claro. El viejo Damon estaba decidido en que esa boda tenía que llevarse a cabo lo más pronto posible. 

—Es mejor que no intentes amenazarme, el hecho de que seas mi abuelo no quiere decir que te puedes meter en mi vida y exigirme cosas, ya soy lo suficiente mayor como para poder tomar mis propias decisiones, así que deja de interferir en mi vida, es mi problema si me caso con una mendiga si se me da la gana —Con el rostro sin emoción alguna, el joven se volvió para irse.

—Tú —Reprochó entre dientes el anciano Damon apuntando con su dedo tembloroso a su nieto—, es mejor que no peleemos, he dicho que no dejaré que esa mujer se case contigo —Aseguró lleno de cólera.

Cuando Maximiliano abrió la puerta del estudio el anciano, Damon lo siguió y le dijo —Ya hice una reservación en un restaurante para una cena este fin de semana, tus futuros suegros estarán también para presentar a la novia. Así que necesitas estar ahí.

—No iré, ahórrate la vergüenza y cancela esa estúpida reunión —Fue la respuesta de Maximiliano.

Los ojos del anciano Damon se abrieron de rabia —¡Oye Maximiliano! ¡Detente! No me obligues a hacer algo de lo cual te lamentarás.

Maximiliano se dió la vuelta, y dijo con calma —No te atrevas.

—Procura no desafiarme, sabes de lo que soy capaz cuando suelen desafiarme. Eres mi nieto y lo único que me queda de mi único difunto hijo, creme cuando te digo que no me detendré a pasar por encima de quien sea para que esa boda se lleve a cabo. Entonces no pidas que arruine su vida, cuando gracias a mí es quien es ¿O qué pensaste? ¿Que su fama nació por arte de magia? Así como nació puede morir ¿Me has entendido? —Inquirió el anciano con voz amenazante.

Maximiliano apretó sus puños con tanta fuerza que las venas de sus brazos eran claras, él sabía más que nadie de lo que era capaz el anciano de su abuelo y eso era lo que tanta rabia y a la vez frustración le causaba de no poder negarse a su orden. El viejo era tan astuto, que conocía a la perfección su debilidad. Sabía cómo atacar a sus víctimas conociendo cada una de sus debilidades para llegar a cometer lo que deseaba.

—¡Te espero este fin de semana! —Aclaró, al ver que su nieto no decía palabra alguna.

Maximiliano citó algunas palabras antes de irse —Procuraré que no pases vergüenza esta vez —bosifero.

Pronto estuvo fuera de la vista del viejo Damon.

—Eso esperó, porque si no es así, no me temblara la mano en destruir esa mujerzuela —Murmuró el viejo para sí mismo. Lo que poco sabia en ese momento, que atrás de aquellas simples palabras que su nieto dijo había un significado oculto.

—jefe aquí tiene todo el currículo de la chica —dijo Paul, quien entró detrás de su jefe, apenas llegó a su oficina.

—¡Vete al carajo Paul! Ahora no. Fuera de aquí, ve hacer cosas más importantes que estar atrás de los calzones de una gata callejera —dijo enfurecido, que su asistente no le faltó mover rápidamente sus pies para salir de aquella oficina.

—Fue él quien me pidió su información ¿Qué se supone que haga? —Murmuró Paul con su mirada confusa, viendo como su jefe cerraba la puerta de la oficina —. ¡Oh! Ésto es tan confuso, jamás terminaré por entenderlo —Sus dedos pasaron por las hebras de su cabello de manera frustrante, hasta que finalmente tiró la carpeta de su mano al bote de basura más cercano.

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