Capítulo 4 Capítulo 4
Muchas personas intentaban hablar con Demian, pero él seguía caminando como si sus voces volarán con la brisa del aire de los pasillos con aire acondicionado. Los ignoraba por completo, ya que sabía que nadie estaba al alcance de su enorme figura de superioridad, y mientras él seguía caminando como un rey, yo intentaba ver al suelo mientras le seguía.
Chicas con piernas largas y con aspecto de modelos, me miraban con envidia de tan solo estar cerca de él. Y mientras subimos por el ascensor, me doy cuenta de que este lugar está hecho por la mente e intelecto de Demian Volkova.
La arquitectura del lugar es bastante futurista y muy elegante, puedo decir qué es cómo el mundo donde Demian se oculta. Mientras miró por la pared de vidrio del ascensor, me doy cuenta en el problema en el que me he metido.
Al llegar al último piso, mucho personal nos esperaban con cálidas sonrisas, mientras las puertas del ascensor se abren. Todos en este lugar parecían haber pasado por el cirujano más de quince veces, mientras que todos aparentan estar enamorados de Demian. Y no solo hablo un amor de enamoramiento, más bien una devoción, es como si él fuera algún dios al que se le pueda rezar. Mucha gente parecía creer en él y en su visión sobre la empresa. “Procurar ser los mejores en lo que hacemos” la frase que todos los empleados ven pegado en las paredes del lugar.
El personal nos escolta como si él fuera el presidente y yo la primera dama, mientras que parecía que pasábamos por zona de guerra.
Al llegar al final de un largo y privado corredor, nos encontramos con dos puertas color caoba, tan imponentes y grandes. Demian por su parte, espero hasta que un empleado le abriera las puertas, y cuando eso pasó, él entró con la cabeza en alto, sin decir "gracias", mientras yo solo lo sigo como una oveja.
-Gracias.-Les agradecí, logrando como recompensa unas sonrisas por el joven empleado.
La oficina a la que entramos, era muy grande y elegante con grandes candelabros de cristales finos, mientras había cuatro escritorios hechos de la más fina madera y sillas de las mejores, adornados por cuatro hermosos hombres. En el primer escritorio, había un joven de pelo rubio sentado con su celular en la mano. En el segundo escritorio había un hombre muy fornido con un traje ajustado y con el cabello rapado, escribiendo mientras está concentrado en lo que hace.
En el tercer escritorio había un chico con hermosos rizos rojizos, ojos negros y pecas por toda su cara, quien leía unos papeles que estaban en sus perfectas manos blancas, y, por último, estaba otro joven castaño de ojos azules con cara masculina y grandes pectorales. De inmediato me siento en un mundo extraño, donde la belleza predomina en cada centímetro del lugar.
De inmediato Demian relució como un diamante entre el estiércol, a pesar de que estábamos en un lugar que parecía hecho por los mismísimos dioses. Los jóvenes hombres, notaron su presencia imponente, dejando de lado lo que estaban haciendo y corriendo a abrazarlo, como si él no fuera Demian Volkova.
-¡Demian, cuanto tiempo!-Dijo el joven rubio con una sonrisa muy blanca, mientras lucía un traje ajustado color negro.
-Lo sé, fue un largo tiempo, por ahora me quedaré aquí.-Contesta Demian mientras luce tan feliz y juvenil. Yo aún no entendía, ¿él estuvo lejos? Así que lamentablemente ahora puedo confirmar que somos un par de desconocidos, ya que no sé nada de Demian antes de mí.
-Eso espero, no quiero tener que ir lejos otra vez para verte.-Dijo el joven pelirrojo, mientras muestra sus dientes blancos.
-Tom, no tienes de qué preocuparte.-Contesta Demian con una sonrisa muy amable. Por su parte, el chico de ojos azules y cabello castaño, se dio cuenta de mi presencia y no tardó en expresar sus dudas.
-¿Quién es?-Preguntó tratando de disimular su vista, qué me veía de arriba abajo. Demian por otra parte me miró, recordando que yo estaba allí. De inmediato toma mi mano y me jala junto a él como si fuera un pedazo de trapo.-Ella es Alice, mi prometida.-Al decir "prometida", todo se puso algo incómodo. Los ojos de estos hombres se salieron de órbita, dejando a todos con la boca abierta. Supongo que nadie pensaba que algún día él se casaría. Y para ser sincera, yo tampoco pensé en casarme.
Así que después de mucho tiempo de asimilación, el chico fornido se me acercó con lentitud mientras aún se le notaba algo sorprendido por la noticia.
-¡Felicidades!-Me expreso realmente feliz. Así que los demás hicieron que sus bocas de sorpresa, se formara en una enorme sonrisa. Todos ellos con un encanto de niños, corrieron hacia nosotros y como si me conocieran desde hace tiempo, me abrazaron. La mirada de Demian se juntó con la mía cuando estuvimos juntos por el gran abrazo de sus amigos, así que sin verlo venir una sonrisa de mis labios salió, me sentí algo feliz. Demian sonrío también, mientras me guiñaba el ojo.
Yo misma no podía entender nada, ya que sus amigos parecen ser tan carismáticos y lindos, mientras que Demian es un hombre serio y reservado. Supongo que pensé que sus mejores amigos serian bloques de hielo, una calculadora y quizás un contador malhumorado.
Después de un largo abrazo, el fornido me vuelve a decir:
-Hola, no me presente.-Yo misma sé que él es apuesto, así que intento no agachar mi mirada.-Soy Liam Ferguson.-Tomó de mi mano con fuerza.-Eres muy linda.-Dijo riendo, mientras sus mejillas se ponían algo coloradas.-Realmente linda.-Me asegura que soy linda, mientras no puede quitar sus ojos de mí.
El chico de ojos azules y pecho ancho, me extiende su brazo, después de Liam.
-Yo me llamo Kevin Phelps, mucho gusto en conocerte.-Dijo apretando mi mano con fuerza mientras su mirada es tan firme como sus ojos que están bien abiertos. Después el joven rubio se acercó a mí, tomando mi mano con firmeza.
-Yo soy Chace Williams, sí que eres linda.-Dijo guiñándome el ojo, a lo que yo reí instantáneamente, puesto que estaba tan nerviosa, todos eran modelos de revistas para mí. Y al final el chico pelirrojo, tomó mi mano mientras sus ojos demostraban que le agradaba.
-Yo soy Tom Mars, siempre quise tener una cuñada tan linda como tú.-Me comenta abrazándome fuertemente. Parecía que Demian tenía muchos amigos, a pesar de tener un carácter tan difícil y cerrado. Ellos son lo opuesto a él y es bastante visible. Y por un momento pero solo por un momento, me sentí feliz de que Demian no anduviera por la vida solo.
-Hola.-Les contesté con las mejillas hirviéndome como una concina de Hell's kitchen. Ahora no sé cómo me sentiré cuando me presente a su familia.-Un gusto.-Les dije muy nerviosa, así que pasé mis manos por mis codos mientras mi mente me decía “Corre, corre linda”
-Es tan tierna.-Comentó Kevin, mirándome con detenimiento, pero ese simple comentario de su amigo, ocasionó que por un momento Demian se pusiera algo celosos. Él me apartó de que Kevin tocara mis mejillas, mientras yo solo me quede estática por su reacción.
-Sé que es linda, ¿pero necesitas tocarla?-La forma en que me aparto de ellos, fue algo inesperado y extraño para mí, mientras mi corazón palpita y mi pecho se inflama cada vez más. ¿Qué fue lo que sucedió? Pero yo soy una persona muy segura al hablar, y más si era para hacer molestar a Demian, así que decidí meter mi cuchara en esta sopa que necesitaba algo de sabor.
-Claro, él solo puede tocarme las mejillas y yo le puedo tocar otra cosa.-Dije sin nada de vergüenza, mientras me mofó. Todos se empezaron a reír conmigo, mientras que los ojos de Demian se salían de su lugar. Claramente había roto la tensión que dejo Demian hace algunos segundos.
Así que me mofe bastante al ver lo colorado que se ponía, supongo que Demian es muy a la vieja escuela y prefiere que yo me quede callada y asienta con la cabeza, como las mujeres de antaño.
-¿Qué ocurre amor? ¿No quieres que diga nuestras condiciones en público?-Pregunté muy enojada mientras lo amenazaba con la mirada.
Todos me miran con atención, mientras las mejillas de los chicos se ponen rojas. Incluso puedo notar las miradas que Demian quería evitar. Pero por surte para Demian, inesperadamente la puerta se abre, distrayendo las miradas de los jóvenes de mi persona.
Una mujer alta de pelo rubio y piel morena, entra a la habitación luciendo una modelo. Ella vestía un vestido pequeño con unos tacones altos, para ser sincera no podía dejar de ver sus piernas largas, mientras parece que es Beyoncé.
Al entrar a la habitación, me observa detenidamente.
-¿Quién eres?-Supongo que es lo mismo que yo me pregunto a mí misma sobre su aparición, pero Tom contesta la pregunta de la morena.
