Capítulo 119 Cap.118

Giro el torso con brusquedad, aunque el dolor me arranque el aire, y mi mano se mueve sin dudar, clavando mis uñas en su piel, arrastrando, desgarrando, sintiendo cómo su cuerpo reacciona, cómo el control perfecto que creía tener se rompe por un instante.

—¡Maldita perra! —gruñe.

—No me toques ...

Inicia sesión y continúa leyendo