Capítulo 40 Cap.39

Kai

Logré ganarle por primera vez a mi mujer.

Luego de hacerla correrse a chorros, Mila no encontraba qué decir. La dejé sin palabras, la dejé sin pensamientos y la dejé con las malditas piernas temblorosas. Fue una maldita satisfacción verle mi mano marcada en el cuello, en los muslos y el coñ...

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