Capítulo 22 Veintidós

Antonia llegó a la oficina más temprano de lo habitual a la mañana siguiente.

No sabía por qué.

Tal vez era inquietud. O el peso en el pecho que no se le había ido desde que salió del despacho de Kennedy el día anterior. O la forma en que el sueño apenas la había rozado, con sueños enredados con rec...

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