Capítulo 40 Cuarenta

Antonia Adams no había planeado quedarse mucho tiempo.

Eso era lo que se decía a sí misma mientras estaba de pie frente a la puerta del departamento de Austin, alisándose las manos sobre el frente del vestido por tercera vez. Había venido con una intención simple: verlo, pasar un rato, calmar los p...

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