31: Es mía.

Punto de vista de Bastian

No podía dejar de temblar.

La caminata de regreso desde la casa de Willow se sintió eterna, cada paso más pesado que el anterior.

El pecho me ardía con una mezcla de rabia, humillación y algo que no sabía nombrar.

La forma en que me había mirado: sorprendida, culpab...

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