44: Has vuelto.

Punto de vista de Bastian

Mis manos no dejaban de temblar mientras me escabullía por el jardín trasero, pegado a las sombras, con el corazón golpeándome tan fuerte que podía oírlo en los oídos.

Los ojos suspicaces de Ella no dejaban de aparecer en mi mente como una campana de advertencia. No m...

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