81: Antes de irme.

Me desperté con una erección.

Mi problema no era la típica dureza matutina; esto era mucho peor. Sentía como si mi cuerpo hubiera pasado toda la noche repitiendo cada sonido que Willow hizo contra la pared de aquel pasillo y hubiera decidido que aún no era suficiente. Me dolía la verga, apretada co...

Inicia sesión y continúa leyendo