De rodillas

Me senté en mi cama sintiendo un torbellino caótico de emociones.

Mis labios aún hormigueaban por el beso de Killian y mi corazón aún dolía por la traición de Cillian.

Esto estaba mal. No debería sentirme así por ambos. No era justo para ninguno de los dos, pero no podía controlar lo que sentía.

...

Inicia sesión y continúa leyendo