aparte

Rivers se volvió para mirarme. Mi respiración se ralentizó mientras preguntaba.

—¿Puedo comprobar si lo tengo?

Las cejas de Rivers se fruncieron en confusión.

—¿Tener qué?

Tragué saliva con dificultad.

—Magia.

Sé que parecía una locura. Yo era la loca por siquiera pensar que podría tener algo ...

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