Misericordia

Había un golpe en la puerta de mi habitación y me emocioné por medio segundo pensando que era Rosalind antes de darme cuenta de que no lo era.

Rosalind no se habría molestado en tocar, habría entrado en la habitación como si fuera suya y se habría sentado en la cama.

Eso si siquiera se molestaba e...

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