CAPÍTULO 27 (PRINCIPIO DEL GEMELO)

Mientras tanto en la casa de Mirana

—¿Marco? ¿Estás aquí? —grité al entrar en la sala, pero nadie respondió, parecía tranquilo.

Subí las escaleras por si estaba allí y, al no encontrar a Marco, la ansiedad comenzó a invadirme y miré en sus armarios.

—Toda su ropa está aquí —dije mientras observab...

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