CAPÍTULO 59

ASHLY

—Marco, aquí voy—. Lentamente levanté mis gafas de sol hacia mi cabeza y luego miré a Yva, quien estaba mirando la casa de Marco y luego a mí. Arqueé una ceja y ella solo rodó los ojos.

—¿Y qué? Tú estás aquí, él está allá, ¡MUY LEJOS!— se rió histéricamente y yo esperaba que se muriera. Ni ...

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