Capítulo 40

En el tranquilo santuario de mis aposentos, mientras el mundo exterior sucumbía a la quietud de la noche, me deslicé en el abrazo del sueño, donde la realidad se desdibujaba en el reino de los sueños. Era aquí donde Callum a menudo me encontraba, una presencia constante en mi subconsciente, donde lo...

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