Capítulo 43

La luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas, proyectando un resplandor cálido sobre la habitación donde Callum y yo yacíamos entrelazados, nuestros cuerpos aún lánguidos por la noche que habíamos compartido. La intimidad de la noche anterior persistía en el aire, un reconfortante record...

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