Capítulo 53

Mientras yacíamos en la tranquila calma del momento, la intimidad nos envolvía como un abrazo reconfortante. El fuego parpadeante proyectaba un cálido resplandor dorado sobre la habitación, su suave luz danzando sobre los contornos de nuestros cuerpos entrelazados. En este capullo de calidez y segur...

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