Capítulo 60

A medida que la conmoción del momento se disipaba, Callum y yo permanecíamos juntos, nuestras manos entrelazadas, el peso de lo que acababa de suceder aún pesado en nuestras mentes. Sin embargo, había una urgencia persistente—una necesidad de confrontar al hombre que había orquestado este caos. Elli...

Inicia sesión y continúa leyendo