Capítulo 104 — Aquí te espero, Matteo Mancini.

•Elin•

—No —negué porque me parecía increíble que alguien pudiera ser tan cruel—. No puede ser posible.

—Lo siento, princesa —suspiró papá—. Pero es cierto, nuestro equipo ya nos confirmó que fue cosa de los Mancini.

¡Maldición!

—¡Pero si estaban en Italia! —le grité—. ¡Me aseguraste que estaban...

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