Capítulo 120 — Me da asco tener que decirlo, pero…

•Elin•

La tormenta seguía rugiendo con todas sus fuerzas cuando el auto se detuvo frente a un hotel bastante bonito a las afueras del pueblo.

Estábamos lejos de la mansión, pero todavía muy cerca de nuestro territorio como para bajar la guardia.

Matteo bajó primero, todavía furioso por el puñetaz...

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