Capítulo 152 — ¿Piensas... ya sabes, quedarte?

•Elin•

Después de eso, fue imposible que las lágrimas no corrieran por mis mejillas.

—Lo entiendo... —susurré—. Solo... Tengan mucho cuidado, no quiero que nada les pase por mi culpa.

—Ya deja de decir que es tu culpa, Elin —me regañó él, soltándome—. Eres mi hija y esos niños son mi sangre... Lo...

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