Capítulo 3 Capítulo 3

Eres increíble.

Tomaron un taxi y se dirigieron a un lujoso hotel, yendo de camino Emily recostó la cabeza sobre su hombro, mientras pensaba en la vida que había dejado atrás.

Al llegar al hotel Noah la ayudó a salir, se acercó a la recepción y solicitó una de las mejores habitaciones, llevó la mano al bolsillo y pagó la noche.

Claramente las intenciones de Noah era dejar a Emily a salvo y luego ir a su apartamento, descansar para luego continuar con sus labores. 

Tomaron el ascensor, estando allí dentro Noah no lograba retirar la mirada de aquella estupenda mujer, aquella que había hecho que su patética y despreciable noche fuera diferente.

Al llegar al piso asignado descendieron del ascensor, Noah colocó la llave sobre la puerta, con la mano le indicó que ingresara, luego entregó la llave en su mano.

—Adiós... Ha sido un gusto haberte conocido Emily, espero que adonde quiera que vayas nada malo te suceda y logres divertirte cada minuto como lo hiciste en esta noche, tu compañía ha sido excelente, lograste hacer que mis problemas se dispersaran.

—Eres diferente a los demás, y eso me agrada, no quiero que la noche termine de esta manera, te invito a pasar para compartir unas copas y así poder disfrutar un poco más de tu compañía —Emily con la mirada escaneó su cuerpo. 

—No creo que esté bien, tú eres...

—Soy una mujer capaz de decir lo que desea, eres mi salvador y quiero agradecerte—Noah al escuchar sus palabras le fue inevitable no sonreír.

Noah se detuvo por un instante, cerró los ojos con fuerza tratando de estabilizarse y no dejar que un arrebato lo controlara.

Emily levantó la mano, de un solo movimiento colocó el dedo índice sobre sus labios impidiendo que continuara.

—Está bien, no tengas miedo de lo que llegue a suceder en el interior de esta habitación, somos adultos y lo que suceda será porque los dos así lo deseamos.

Emily dejó caer la mano acariciando su pecho, intentó dar un paso, pero se enredó y cayó sobre él, colocó las manos sobre sus hombros para apoyarse. Noah se mostró nervioso, aquello no lo vivía a diario.

Noah colocó la mano sobre su cadera para ayudar a que se levantara, pero de manera astuta ella acercó la boca a la suya y le dio un beso corto.

Aquel beso provocó que Noah quedará sorprendido, él no estaba acostumbrado a este tipo de afectos y menos al venir de una mujer que hacía pocas horas había conocido.

Emily lo tomó de la mano y luego ingresaron a la habitación, los nervios se apoderaron de Noah.

—Ponte cómodo mientras que pido servicio al cuarto.

Noah no podía creer lo que estaba sucediendo y menos luego de todos aquellos tristes acontecimientos, los cuales impedían que pudiera tener un poco de felicidad y tranquilidad.

Emily colocó un poco de música suave, se paró frente a él y comenzó a mover su cuerpo de manera sexy y atractiva, de inmediato las mejillas de Noah se sonrojaron.

—Contigo todo ha sido perfecto y no quisiera arruinarlo, ninguno de los dos hablaremos de nuestras vidas antes de conocernos, quiero que pasemos la mejor noche de nuestras vidas —musitó Emily con un tono de voz suave.

Aquellas palabras provocaron en Noah que sus manos se pusieran sudorosas; su manera de actuar al igual que su espléndido cuerpo era un enorme imán, mientras que él era un pequeño trozo de metal.

Noah se acercó lentamente, colocó las manos sobre sus caderas, cerró los ojos y llevó los labios contra los suyos fundiéndose en un apasionado beso.

Emily por supuesto no era una mujer acostumbrada a vivir aquellos momentos fugaces, nunca antes había besado a un hombre, pero al estar junto a Noah se sentía segura y deseaba no tener límites.

Unos golpes a la puerta interrumpieron aquel placentero momento que se desató en el interior de aquella habitación, Noah abrió la puerta y recibió la bandeja, le dio unos cuantos billetes al hombre y luego ajustó la puerta.

—¿Una botella de champaña será suficiente para que terminemos de pasar esta increíble noche? —preguntó Noah fijando la mirada en Emily.

Noah colocó la bandeja sobre la mesa de noche y luego sirvió en las copas, se acercó a ella y entregó una en su mano.

—No quiero arruinar este momento, pero te aseguro que no soy lo que tú esperas, los problemas me acechan por montón y en cuanto a las relaciones amorosas te aseguro que no soy tan bueno.

Una vez más Emily colocó el dedo sobre sus labios impidiendo que continuara.

—Si no quieres arruinar la noche, lo mejor es que no hablemos del pasado, solo relájate y déjate llevar por el momento, me encanta todo de ti y estoy completamente segura de que eres lo suficiente para hacer que esta noche sea inolvidable.

Las copas se estrellaron, luego bebieron de un solo sorbo, sus miradas se cruzaron y una leve sonrisa se marcó en sus rostros.

Emily levantó los brazos rodeando su cuello, levantó la mirada, se acercó lentamente, le brindó un apasionado beso dejando a Noah sin respiración. 

Noah llevó las manos alrededor de su delgada cintura, dejó atrás aquello que lo detenía para ser libre y actuar como ella lo esperaba.

Noah se dejó llevar por el momento dejando salir aquel hombre apasionado que un día lo fue; sus manos recorrieron la espalda de Emily, mientras que ella se entregaba plenamente y sin restricción.

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