Capítulo 6 Capítulo 6
Tras el objetivo
Noah trago un sorbo grueso de la saliva, estar de frente y convivir con gente peligrosa hacía que todo fuera difícil, por más que quisiera hacerlo desde años atrás, sentía que aún no estaba preparado, frente a su jefe lo estaba asimilando.
—Espero que estés actuando de esta manera porque aún hay alcohol en tu cuerpo, porque de lo contrario estaría colocando mi zapato en tu trasero. —Su jefe golpeó con fuerza el escritorio provocando que Noah diera un pequeño salto.
»Por supuesto que quiero que te infiltres en la organización de Tony, quiero que tomes pruebas suficientes para acabar con ese desgraciado y su mafia.
—¿Cómo pretendes que me infiltre en su organización?, en el primer momento en el que intente acercarme acabarán con mi vida simple por sospechas. —el jefe García dibujó una sonrisa tranquila en su rostro.
—Todo se encuentra preparado para que puedas ingresar a su organización sin ningún problema, un contacto se ha encargado de facilitar tu trabajo de presentación, tienes pocos minutos para que te cambies de ropa y te presentes en la propiedad donde se encuentra Tony.
»Serás uno de sus esbirros cercanos a cargo de su seguridad, no hables ni te involucres en temas que no te corresponden, recuerda que vas a estar allí únicamente para recolectar pruebas suficientes en su contra.
Noah bajó la mirada y le dio una última ojeada a la imagen de Tony, asintió lentamente con su cabeza asegurando que iba a hacer el trabajo que su superior le estaba indicando.
—Daré lo mejor de mí para recolectar pruebas suficientes y hundirlos, los pondremos tras las rejas, tengo motivos suficientes para luchar en contra de la delincuencia —afirmó Noah.
—No quiero echarle más leña al fuego, pero hay grandes posibilidades... Noah, me atrevo a asegurar que lo que sucedió con tu padre está relacionado con Tony.
Aquellas palabras fueron fulminantes para los oídos de Noah, quien se encontraba buscando venganza desde muy temprana edad y al parecer había llegado la hora de poder saldar aquella deuda.
—No vamos a tener contacto hasta que logres conseguir aquellas pruebas, espero que nada malo te suceda, confío plenamente en tus habilidades y sé que vas a lograr conseguirlo. —el jefe García estiró la mano y la estrechó con la de Noah.
A pesar de que él era un hombre gruñón sabía reconocer cuando tenía a un buen hombre frente a él.
Noah luego de hacer entrega de su placa y su arma de dotación, salió de aquel edificio al cual asistía día tras día con el único propósito de atrapar bandidos.
Luego de haber escuchado que Tony estaba relacionado con lo que sucedió con su padre, su mentalidad se transformó, todo lo que había hecho había sido con un único propósito y ahora estaba yendo directo a él.
Noah estaba seguro que por nada del mundo se iba a detener hasta poner tras las rejas al culpable de su sufrimiento y devolverle el favor de lo que había tenido que vivir.
Mientras tanto, Emily se encontraba en el interior de una habitación de un hotel cercano al cual había pasado la noche, se sentía avergonzada, pero al mismo tiempo emocionada.
Preparó la tina, se retiró la ropa y luego llevó su cuerpo dentro de ella, recostó la cabeza, cerró los ojos y respiró con fuerza.
Horas atrás.
Luego de aquella entretenida y emocionante noche, Emily despertó a muy tempranas horas, fijó la mirada en Noah y en su rostro dibujó una leve sonrisa; tomó su ropa y se vistió, salió de aquella habitación sin hacer ruido alguno.
Claramente debía continuar con aquello que había iniciado y por nada del mundo se iba a detener, si de algo estaba segura era que había pasado la mejor noche de su vida; había algo en Noah que le hacía querer más de él,
Pero tenía claro que si continuaba en el mismo país su padre no iba a descansar hasta encontrarla y hacer que fuera de regreso junto con su familia.
Emily había jurado que haría hasta lo imposible únicamente para lograr recuperar su libertad y por supuesto su felicidad, la cual no se encontraba cerca de su familia.
Emily consiguió ropa y luego ingresó en otro hotel para asearse y continuar con su camino.
Tiempo actual.
Una vez que Emily salió de la tina se vistió, dejó unos cuantos billetes sobre la cama y abandonó el hotel.
Fue directo a buscar un taxi para ir lo más lejos posible, una vez ingresó esbozó una sonrisa traviesa en su rostro mientras recordaba lo que había sucedido con Noah.
Estaba sorprendida de sí misma luego de lo que había sido capaz de hacer con un hombre que a muy pocas horas lo había conocido.
Yendo camino al aeropuerto el taxi fue interceptado por varias camionetas oscuras, el cual se vio obligado a detenerse, aquella sonrisa que había en el rostro de Emily desapareció por completo.
Su tono de piel cambió rápidamente al darse cuenta que de una de las camionetas descendió un rostro difícil de olvidar, la puerta del taxi se abrió quedando frente a Víctor, mano derecha y consejero de su padre, un hombre malvado, sin sentimientos, cruel y bastante temido por sus acciones.
—Buen día señorita —saludó tranquilamente mostrando una sonrisa fingida en su rostro.
Emily quedó sin palabras, sus párpados golpeaban rápidamente tratando de encontrar palabras.
—Seguramente se pregunta: ¿qué hago en este lugar?, responderé a la brevedad; estoy bajo las órdenes de tu padre, así que le pido el enorme favor que venga con nosotros y no nos haga utilizar la fuerza.
Emily conocía de oídos lo que era capaz de hacer Víctor, así que sus palabras eran de temer
—Su padre se encuentra bastante molesto por la manera en la que ha escapado, por su bien lo mejor es que venga con nosotros y no hagas que las cosas se pongan más difíciles —habló Víctor alardeando del poder que Tony le había dado.
—Los hombres que has traído se encuentran bajo las órdenes de mi padre, así que de cierta manera me tienen que obedecer directamente a mí y no a un imbécil como tú, que no hace otra cosa más que enredar la cabeza de mi padre para que termine haciendo lo que tú quieres.
»Lo podrás engañar, pero para que consigas hacerlo conmigo te queda completamente imposible, soy la hija de Tony, así que les ordenó que se marchen ahora mismo y se olviden que me han visto.
Victor soltó una sonora carcajada ante sus palabras, su arrogancia era tan grande que podía inflar todos los globos del mundo.
—Al parecer no ha comprendido lo que está sucediendo, solo tiene una salida y esa es ir con nosotros, porque de lo contrario me veré obligado a hacer uso de la fuerza, estos hombres que se encuentran a mi lado están bajo mis órdenes, sin importar que sea la hija del jefe.
»Solo sigo las órdenes de su padre y desde luego que ellos van a hacer lo necesario para que suba a una de las camionetas —Emily cerró los puños con fuerza y sus ojos se humedecieron.
