Capítulo 376

El coche de Sebastian se alejó lentamente de la entrada de la villa. Por el espejo retrovisor, pudo ver claramente cómo Amara se desplomaba, pero apartó la mirada sin rastro de emoción.

Su teléfono sonó y Sebastian miró la pantalla. Era Lucas quien llamaba.

Levantó la mano para contestar.

—¿Algun...

Inicia sesión y continúa leyendo