Nada más que un misterio

Beam se acercó sigilosamente a Serviet, quien acababa de regresar del reino de los Vampiros-Brujas.

—¡Tú otra vez!— Antes de que Serviet pudiera hacer algo para evitar que Beam lo agarrara, Beam ya había olido el aliento de Serviet con una estaca de madera.

Sí. Aparte del sol, ser apuñalado con un...

Inicia sesión y continúa leyendo