Capítulo 18

No era Carter quien estaba sentado en el asiento trasero cuando me deslicé en el coche frente a nuestro edificio de oficinas. Era Rafael.

—Buenas noches, Savannah —su voz era culta y suave.

—H-hola. Buenas noches. Carter no dijo—

—¿Estás sorprendida? —sonrió juguetonamente. Sentí su mirada sobre ...

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