Un bebé con Nicholas

—Lo siento mucho, cariño. Sé que estabas asustada y yo fui un idiota por no contestar tus llamadas. —Comenzó a darme besos en la cara antes de asentarse en mis labios.

Era difícil estar enojada con él cuando se mostraba tan dulce. Y era posible que yo hubiera reaccionado demasiado agresivamente.

...

Inicia sesión y continúa leyendo