Me perdí esto

Sus labios volvieron a mi oído otra vez.

—Relájate, Willow. Aquí... —se interrumpió, masajeando un poco mi muslo antes de levantar mi pierna y empujar su rodilla entre las mías—. Ábrete para mí.

Había pasado tanto tiempo, y estaba tan tensa por la emoción que sin darme cuenta le estaba dificultan...

Inicia sesión y continúa leyendo