Capítulo 52 Primera vez

Dahira asintió lentamente. Luego, se levantó también, y caminó hacia la ventana. La lluvia seguía cayendo, golpeando suavemente el cristal.

—Todo esto es una locura —dijo, con la voz apenas un susurro—. Mi padre. Mi hermano. Mi tío. Todos han estado mintiendo durante años y yo... yo he estado vivie...

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