Capítulo 40 El precio de la confianza

En cuanto Maya y Lucas entraron en la habitación y cerraron la puerta, las piernas de Lucas estuvieron a punto de fallarle.

Permaneció inmóvil durante varios segundos, mirando a su hermana con los ojos enrojecidos. Los recuerdos de lo ocurrido abajo no dejaban de reproducirse en su mente. Si Maya...

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