Todo vale la pena

Nathan

Estiro la mano hacia la mantequilla y unto un poco sobre el pan desgarrado.

—Tú también vas a comer —añado, como si nada.

Parpadea.

—No pensaba hacerlo.

—Qué lástima —digo, ya partiendo otro pedazo y dejándolo cerca de su tazón—. Porque no voy a ponerme dramático yo solo. Arruina la actu...

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