Están a punto de descubrir...

Amelia

Ruthanne no se había alejado mucho cuando se volvió hacia mí.

—¿Amelia?

Miré por encima del hombro.

Estaba de pie junto a Tish, con las manos fuertemente entrelazadas frente a ella. Podía sentir su miedo ahora que su enojo se había calmado, y sospeché que llevaba desde que sonaron los cue...

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