Capítulo 21 No juegues conmigo.

Ravenna.

Las únicas dos cosas que me habían afectado hasta llorar en toda mi vida habían sido mis padres y la frustración por estar atada a mi loba.

Así que tener el nudo en mi garganta y lágrimas corriendo por mis mejillas mientras abrazaba al hombre lobo, era algo que no sabía cómo detener.

Alg...

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