Capítulo 38 El primer recuerdo.

Ravenna.

No podía quedarme hundida en los sentimientos que me abrumaban.

No podía permitir que la gente me viera débil, mucho menos después de la revuelta.

Debía recuperar mi postura, ser tenaz.

Esa tarde, cuando visité el calabozo para conocer a los responsables de la revuelta, hice algo que mu...

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