Capítulo 70 Así no debía ser.

Ravenna.

Cuando desayunaba en el comedor, Kael apareció. Se sentó cerca de mí. Sentí que algo raro le ocurría.

Aunque tal vez solo era producto de mis nervios.

—Buenos días, reina Ravenna. Buen provecho.

—Igualmente para ti, Kael —murmuré, para luego tomar algo de jugo.

Picó un pedazo de pan co...

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