11. Soy tuyo, tú eres mío

Bang. Bang. Bang.

—¡Te ordeno que abras esta puerta, Desiree, ahora mismo! —demandó su padre mientras golpeaba la puerta con los puños—. Te juro por la diosa que derribaré esta puerta.

—Cálmate, Dwayne. No es para tanto —se oyó decir a su madre de manera tranquilizadora.

—¿No es para tanto? —prác...

Inicia sesión y continúa leyendo