16. No puedes ayudar.

Narrador en tercera persona.

Impacientemente, el rey alfa caminaba de un lado a otro frente a la puerta del castillo, esperando que los humanos mostraran sus caras. Solo pensar en ellos y en cómo habían estado viviendo justo bajo su nariz, dentro de su propio territorio, hacía que su sangre hir...

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