18. Estoy aquí

James Blackburn se sentó agresivamente en su silla con un gruñido fuerte.

—¡Esos malditos hombres lobo! —gritó—. ¡Finalmente han cruzado la línea!

Un gran número de personas frente a él lo vitorearon.

—Hoy hemos perdido a muchos de nuestros hermanos y hermanas, serán recordados y la venganza será...

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