Capítulo 27 Rebelión

Mientras tanto, Blackeyes acomodó a Violeta en el palco, asegurándose de que estuviera custodiada por sus hombres más leales.

—¡Ni se te ocurra moverte de aquí, Violeta! —la sentencio el capo antes de marcharse.

Violeta no respondió, no preguntó y su mirada se quedó en la cancha y se dijo internam...

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